El primer sábado de Diciembre, yendo por la calle Benito Corbal de Pontevedra, una gitana me dio una rama de romero. A continuación me pidió si le daba “algo.” Como llevaba en el bolsillo una moneda preparada para alguno de los muchos que piden en las rúas, se la dí. Imagino que, acostumbrada a los dos, cinco o diez céntimos de Euro que recibiría habitualmente, pensó que podría sacar algo más si me decía la buenaventura, y se puso a rogar que no me fuera, mientras desgranaba una retahila de frases imposibles de entender, entre las que pude escuchar alguna que otra truculencia. Diciéndole que tenía prisa, como así era, la dejé sin más…Y aún pude oír como decía: “Pero mujer, te vas a ir así, sin enterarte de la segunda parte de tu vida?” Así pues, yo in albis sobre la primera parte y perdiéndome toda la segunda…Que, seguro, está escrita desde que puse los pies en este mundo, y no tiene nada que ver con la de que me contaría la gitana.

Eso es lo que sentí al leer en el periódico la carta que George Bush envió a su padre después de haber dado la orden de bombardear Iraq. Entre otras lindezas, escribe “Iraq será libre, el mundo será un lugar más seguro. La emoción del momento ha pasado, y ahora espero que me digan cómo se desarrollan los hechos. Sé que he hecho lo correcto y rezo para que que se pierdan pocas vidas…Ahora sé lo que tú sentiste…” Bush padre, embargado por la emoción contesta : ” Tu nota manuscrita, que acabo de recibir, me ha llegado al corazón. Estás haciendo lo correcto. Llevas la carga con fortaleza y gracia… Devotamente, papá.” Sólo son unas frases ilustrativas acerca de cómo algunos poderosos justifican algo tan terrible como la guerra. Bush hijo, en una de las páginas de su libro escribe: …”Tony (Blair) y yo, introduciríamos la sengunda resolución en Naciones Unidas, apoyados por el visionario líder de España: el primer ministro José María Aznar.”
Las consecuencias de tan nefasta decisión, aún las están viviendo los iraquíes, que llevan años padeciendo la guerra, y los atentados continuos de los diversos grupos que salieron a la luz después de que el presidente americano abriera la caja de los truenos. ¿Podrán dormir tranquilos los artífices de la masacre..? Después de leer los comentarios del ex presidente de USA, no me cabe duda de que no tiene pesadillas: Ni él, ni su padre, ni los que firmaron en las Azores.

Benedicto XVI llegó a Galicia como peregrino. Se supone que para ganar el Jubileo, como cualquiera de los muchos que hacen el Camino, aunque él llegue en plan lujo y boato. No lo ví en la tele, pero esta mañana pude leer alguna de sus declaraciones. Sobre todo una, que me ha dejado perpleja e indignada. Clama contra el “laicismo agresivo” de España y equipara la laicidad actual con “el clima de anticlericalismo previo a la guerra civil.”Es patético que un señor que viene invitado y con todos los gastos pagados -tres millones de euros, dicen, nos cuesta a los gallegos el viaje- empiece su discurso condenando, y abriendo la caja de los truenos de una etapa de la vida española que causó dolor y lágrimas a tantos ciudadanos, en lugar de dar las gracias y utilizar la famosa diplomacia vaticana -visto lo visto, no es tal- y disfrutar de la compañia de la gente que, inocente y de buena fe, lo recibe y lo aclama sin analizar y dando por palabra de Dios todo lo que sale de su boca. A lo mejor los que van a verlo, solo oyen las palabras de la misa y los cantos litúrgicos…
Supongo que la viaje de Benedicto XVI y los dimes y diretes que se susciten, junto con el tema de los apellidos, que parece va a suscitar controversias, y los cambios de la RAE, servirán como cortina de humo para que, durante un rato, nos olvidemos de la crisis. Algo que al Gobierno de la nación le vendrá de perlas. Y también al de la Xunta y el plan de ahorro sin fronteras de la Conselleira Farjas, dispuesta a dar un varapalo a los laboratorios farmacéuticos y a promocionar sin descanso los genéricos. C’est la vie…
lEsta es la antigua acera de mi calle. Ahora, debido a las obras con las que nuestro Ayuntamiento está cambiando la faz de la ciudad, presenta ese penoso aspecto. Y no sólo es la Plaza de Isabel la beneficiaria de tal lotería, sino toda la calle Pizarro, la de Condesa Casa Bárcena y, como añadido al lote, la de San Salvador. Lo cuál copa todas nuestras salidas a la vía pública:tanto da que vayamos a pie, como en coche, si lo hiciéramos en bicicleta, sería con una de montaña, adecuada para saltar obstáculos Siempre tropezaremos con los agujeros correspondientes a la entrada de tubos, vallas, falsos puentes, y otras sutilezas que ya han motivado más de una caída de personas mayores que no están preparadas para caminar rodeadas de obstáculos. Dicen, no sé si con fundamento o no, que esta prisa por levantar todo a un tiempo, proviene de que la donación de fondos por parte de la UE está a punto de finalizar y hay que aprovechar, haciendo las cosas de prisa y corriendo, no sea que se acabe el plazo. Los más optimistas cuentan que las obras ayudan a paliar el paro. Ah, pero las lenguas de doble filo responden que la mayoría de los obreros que trabajan en la reconstrucción de aceras, vías y plazas, son portugueses. Parece muy loable ayudar al país vecino, siempre que a nosotros nos sobre…Que no es el caso. Como guinda del pastel, y a pesar de las cifras millonarias que se manejan a la hora de los gastos, dicen que nuestro Ayuntamiento debe 7.500,00 millones de Euros de curso legal…

No parece fácil, a estas alturas del siglo, encontrarse con un anuncio cuál el de la foto, pero ahí está, para dar testimonio de este tiempo, el nuestro. No el de los griegos y romanos, de los oráculos y las pitonisas, cuando los hombres confiaban en los adivinos y creían a pies juntillas sus pronósticos. Supongo que, antes que ellos, el hombre de Atapuerca estaría también pendiente de lo que pronosticaran los arúspices de su tiempo…
A pesar de los adelantes tecnológicos, parece que seguimos anclados en el mismo mar y manejando la misma barca primigenia de nuestros ancestros.Claro que aquí no se trata sólo de adivinar el futuro ( a través de las cartas, imagino) sino también de sanar el espíritu. Conseguir lo cuál le ahorraría a la Seguridad Social, que somos todos, miles de euros en Trankimazín y demás sicotrópicos al uso. En una céntrica calle de la ciudad olívica, da testimonio de que no hay nada nuevo bajo el sol.
Querida Marina:Ahí tienes a mi nieta Keira una hora después de haber sido graduada con todos los honores, y obsequiada con la orla y los documentos que atestiguan que ha superado sin problemas la etapa de la Guardería y puede pasar ya el Colegio al que van sus hermanos mayores.
La fiesta, a la que asistimos abuelos, padres, hermanos, tíos y primos fue de lo más entretenida, ya que los peques mostraron sus cualidades artísticas interpretando para los asistentes un día en la vida de una tribu india. No supe si pertenecían a los arapajoes, sioux, pies negros, cherokees, o cualquiera de las muchas que corrían por la pradera persiguiendo bisontes y viviendo en contacto con la naturaleza ( hasta que llegó el hermano americano, y los echó de sus tierras sin contemplaciones).
Mientras divabagaba pensando en historias de indios, de Nube Blanca a Toro Sentado, en el escenario se desarrollaba el despertar de los componentes de la tribu que, nada más levantarse, iban a un figurado río a darse un chapuzón. La mayor de los indios citados era mi nieta Keira, tres años y medio. Así que puedes figurarte las reacciones de los infantes: Alguno de los pequeños lloraba llamando a su mami, otro se acercaba al borde del escenario con peligro de tomber au sol con todo el equipo, el siguiente en lugar de lavarse en el río como mandaba el guión, se ponía a saltar, mientras las pobriñas de las profesoras se desgañitaban a cantar y tratar de encauzar a la troupe. No obstante, los protagonistas jugaban con ventaja, ya que contaban con el favor de un público afín, enfervorizado y que aplaudía cada ocurrencia de los actores, quizá soñando que su nene o nenita tenía madera de artista y aquella tarde sólo era el principio de una carrera hacia los grandes teatros del mundo mundial.
Finalmente sirvieron un ágape o tente en pie, muy al estilo Asterix y Obelix, sólo faltó el clásico jabalí, superado por un muestrario de la cocina galaica: desde las típicas empanadas, hasta toda clase de dulces caseros, con crema y sin ella. Como los galos, todas las fiestas gallegas acaban alrededor de una mesa bien provista.

El 18-06, murió Saramago, un escritor que ha dejado tras de si la huella de un hombre que fue capaz de mantener sus principios, y luchar a través de sus escritos contra las injusticias de un mundo opuesto a sus ideales. Estos días, tirios y troyanos han hecho declaraciones llenas de florituras algunas, loando su obra y su manera de comportarse a lo largo de todos los años que su vida ha durado. Las alabanzas son unánimes si exceptuamos, claro está, al periódico L’Observatore Romano, en el que “sin respetar la compostura ante la muerte”(El País) arremete contra el autor y escribe un artículo firmado por un llamado Claudio Toscani, alejado totalmente de la piedad cristiana que predican y del mensaje evangélico en el que, dicen, creer. Un derecho al pataleo quizá dictado por la ira, que no puede dañar la trayectoria del escritor, alejado ya de las pompas y vanidades de este mundo. Su obra lo sobrevivirá y podremos seguir disfrutando de sus libros, releyéndolo. Descanse en paz.
Mi querida Jeru: Uno de estos días pasados fui a comprar una manta para regalar porque, aunque las tengo de confección propia, sólo se las doy a los escogidos.
La chica que me atendió, se puso a relatar las virtudes de la citada y, entre otras dignas de mención, destacó la principal y primera: que era muy “jocosa”algo que dejome perpleja porque, revolviendo a toda prisa en el disco duro, no hallé en el adjetivo nada que pudiera atribuírsele a una manta. Pensé si, nada más estirarla, le daría al usuario un ataque de risa, o se pondría alborozado y alegre como unas pascuas. Suponiendo, claro está que la susodicha, tuviera algún producto añadido que incitara al personal a regocijarse. Dudé, siempre lo hago cuando escucho algún sinsentido a la hora de aplicar las palabras, pensando si habría oído mal. Pero no, repitió el adjetivo dos veces, lo cuál que vaya usted a saber en qué pensará la mozuela a la hora de aplicar una alabanza tan fuera de contexto, lugar y tiempo. Así pues, por no pasarme de lista y aplicar el jocoso a lo que verdaderamente lo es, y por si acaso el lenguaje moderno admite otras acepciones además de festivo, burlesco o humorístico, me fui a mi diccionario de cabecera -el de Doña María Moliner, que no cambiaría por ningún otro- y pude confirmar lo que ya pensaba…
La foto es de un graffiti pintado en la pared de la escalera que baja al río Gafos. Hecho por un graffitero con un simple spray, sin dibujo previo, sólo dejando volar la imaginación, un artista que no necesita, como yo, ir a clase de Pintura. Ahí queda como testimonio y homenaje a un ser anónimo.
Finalizo, y me voy a la “sala de máquinas”-así llama mi marido a la cocina-a preparar una mermelada de ciruela, aprovechando que son del país, y están a buen precio, y maduras.

Esa, la Menina del cuadro, la encontré hace bastante tiempo en una revista de las muchas que traen los periódicos nacionales los fines de semana. Para más inri, ni siquiera era uno de los que habitualmente leo, sino otro que para nada coincide con mi forma de pensar, más bien en las antípodas de dicho diario. Mientras escribo, disfruto de las ventajas de la calefacción, algo insólito en un día de mediados de Mayo. Si no fuera por ella, (por la calefacción, no la Menina,) tendría que echar mano de una manta pero, en lugar de liármela a la cabeza, envolverme en ella con armas y bagajes. Por suerte, las tengo de cosecha, no las armas y bagajes, sino las mantas. Porque en el tiempo que me queda libre después de las diversas tareas en las que ando metida, me dedico a tejer las citadas, provista de una aguja de ganchillo y unas cuantas madejas de lana de colorines. Así que, como son la mar de variadas, puedo ir al armario y elegir la que más me guste. No obstante, y visto lo visto, mejor la calefacción a ver si, mientras, llega el verano y nos obsequia con un tiempo en el que podamos andar de manga corta y con sandalias, además de ir a la playa y darnos un chapuzón en la mar oceána, cosa imposible a día de hoy, fiesta de San Isidro Labrador, patrono de Madrid. Los madrileños andarán a la que salta, camino de la Pradera del santo, yendo a los toros, y bailando el chotis en los barrios castizos, pero por aquí, es un día como otro cualquiera. Bueno, no tanto, ya que las Librerías celebran o Día das Letras Galegas, haciendo un descuento del 10% en las compras, tanto en los escritos en galego como en los de castellano. Por la mañana, so capa del descuento, añadí dos a mi colección. Con el item más de que, cuando lleguen otros dos que tenía encargados, me harán el mismo descuento. Gentileza que agradezco.
El pasado día de la Madre, y para celebrar tan señalada fecha, una de mis hijas me regaló ¡Una almohada! Pero no una cualquiera, vulgar y corriente, de las muchas que hay en los diversos comercios del ramo, sino una de la casa Flex que, como compruebo noche tras noche, es el no va más a la hora del sueño relajado y feliz. Tanto, que desde que pongo la cabeza sobre ella, me quedo dormida y no despierto hasta la madrugada siguiente. Y no sólo eso, sino que tengo sueños la mar de aparentes a la par que nada “ostentóreos,” tanto en blanco y negro como en color y, casi, casi en Cinemascope. Por asociación de ideas pienso en la reina de Inglaterra, Isabel de Windsor, de la que escuché una vez, ( creo que a los Monty Pitton) que, en todos sus desplazamientos llevaba su real almohada, igual igualito que si se tratara de un bolso, o de cualquiera de sus joyas preferidas. Después de mi experiencia con la Flex citada, la comprendo perfectamente. Lo cuál no quiere decir, está claro, que yo esté dispuesta a ir de la Ceca a la Meca (léase de Vigo a Pontevedra y viceversa) con la mía debajo del brazo o en la maleta. Pero sí que, seguro, me compraré otra cuanto antes.
Aún no llegué a la página do dice aquello tan manido de “consultar con la almohada.” Todo se andará. Pero estoy segura que la mía a la hora de los consejos, va a resultar mejor que el Oráculo de Delfos, la Sibila y el resto de augures o arúspices que en el mundo han sido, son y serán.
(08-05-10)
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